Convulsiones en los gatos viejos

vejez viejoAunque los perros son las mascotas más propensas a las convulsiones, en los gatos mayores también puede manifestarse. Si tu gato adulto de repente tiene una convulsión y ha tenido siempre una buena salud, debes llevarlo al veterinario inmediatamente. La mayoría de los ataques son causados ​​por una condición subyacente que debe ser tratada.

Convulsiones en un gato. Los síntomas convulsivos pueden variar de un gato a otro y estar en dependencia de la gravedad de la propia convulsión. En medio de un ataque tu gato podría mostrar rigidez en las articulaciones, poner los ojos en blanco o podría simplemente caerse de repente.

Cuando los ataques son más severos, el comportamiento puede incluir espasmos de leves a violentos, mover las patas y correr a ciegas. Cuando un gato convulsiona a menudo suelta espuma por la boca, saca la lengua y tiene movimientos oculares erráticos e descontrolados. Si tu gato comienza a convulsionar debes estar preparado porque también puede perder el control de la vejiga y los intestinos.

Causas. Aunque algunos gatos están predispuestos a tener convulsiones, estas pueden aparecer a los dos años de edad. Si tu gato adulto no tiene un historial de convulsiones pero comienza a tenerlas de repente, lo más probable es que sean producto de otra enfermedad o condicionada por la edad.

Los bajos niveles de azúcar en la sangre, traumatismo o infecciones, hipertiroidismo, envenenamiento o tumores cerebrales, son posibles causas de las convulsiones en los gatos mayores. También es conocido que la diabetes y los problemas en el hígado pueden causar convulsiones en estos animales.

Tratamiento. El veterinario tendrá que realizar pruebas como análisis de sangre y posibles exploraciones del cerebro en tu gato para determinar la causa subyacente de sus convulsiones. El tratamiento de la condición primaria es la forma correcta de hacer frente a las convulsiones en los gatos. Si una causa no puede determinarse, la condición se considera idiopática, pero todavía se puede tratar con medicamentos anticonvulsivos como el fenobarbital. Dependiendo de la causa de la condición de tu gato, puede ser que tenga que ser medicado de forma permanente.

Lidiar con un gato que convulsiona. Es desgarrador y difícil de ver a tu gato cuando tiene una convulsión. Sin embargo hay cosas que puedes hacer mientras está experimentando un ataque y después para ayudarlo. Durante la convulsión no debes mover a tu gato pero si los muebles y otros objetos que tenga cerca. Si hay otros animales domésticos en la casa deben permanecer lejos mientras dure el ataque. La cabeza y la lengua de tu gato pueden moverse involuntariamente pero no debes “ayudarlo” tratando de colocar un objeto en la boca como una cuchara, ya que podría sufrir lesiones. A medida que la convulsión va pasando y una vez que ha terminado, habla con tu gato en un tono relajado y calmado. Tu mascota estará desorientada y necesita tranquilidad. Consulta con el veterinario la frecuencia y severidad de los ataques para que pueda determinar si necesita atención médica. Esto también le permitirá estar al tanto de cualquier cambio en su estado de salud y puede ajustarle la medicación cuando haga falta.

Esta entrada fue publicada en Fin de la vida, soporte, Seguridad y emergencias y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.